
Para la CTA, una herramienta fundamental para erradicar el trabajo infantil sería la aplicación de la Asignación universal por hijo, propuesta que se enmarca en una estrategia de universalización de derechos, tanto a la salud, como a la educación, a la participación política, a una vida digna en todas las etapas, indicó el secretario general de la organización en Paraná, Ricardo Sánchez.
Sánchez advirtió que para entender el trabajo infantil primero debe considerarse la precarización laboral de los trabajadores que están fuera del mercado. “Desde la CTA hablamos de la infantilización de la pobreza como consecuencia de la desigualdad social. Partir desde un dato que indique que los pibes trabajen no nos cierra, si no comprendemos la desigualdad social en la que estamos inmersos y que, hasta el momento, no se ha podido revertir”.
Para Sánchez, de esa desigualdad social surge el trabajo infantil y la explotación de los menores. “En proyección al futuro, la situación se complejiza ya que son niños que no tendrán ninguna posibilidad porque que abandonan la escuela. Esa circunstancia determina que tengan menos posibilidades en el futuro”.
En ese contexto, si no se aplican políticas desde el Estado tendientes a revertir esa situación, es factible que en 10 años el niño que no tuvo acceso a la educación y trabajó desde pequeño, repita el cuadro con sus propios hijos, ya que sigue en la franja de vulnerabilidad.
Asignación universal por hijo, una herramienta necesaria
“Si bien el gobierno puede tener políticas focalizadas, desde la Central de trabajadores argentinos (CTA) propiciamos la asignación universal por hijo ya que creemos que es la herramienta para erradicar éste y otros flagelos, Es decir, aplicar verdaderamente la distribución de la riqueza”.
Sánchez recordó que en 2006, la ex diputada Beatriz Montaldo (Concertación entrerriana, Paraná), presentó en la cámara de Diputados un proyecto de ley de Asignación universal por hijo, que “todavía espera ser tratado en comisión de la cámara Baja”.
Esa propuesta se enmarca en una estrategia de universalización de derechos, tanto a la salud, como a la educación, a la participación política, a una vida digna en todas las etapas: niñez, adultez y vejez.
Puntualmente, propuso que cada niño y niña, hijo de trabajadores desocupados o informales, percibiera en forma mensual un aporte de 40 pesos y una asignación anual de 130 para su escolaridad. Tales beneficios hoy sólo son percibidos por las personas alcanzadas por la ley 24.714 de asignaciones familiares.
“El Estado nacional, provincial o municipal, cubre el salario de los hijos que tienen trabajo y eso es importante; sin embargo en el caso de los hijos de los trabajadores desocupados el Estado no cubre este beneficio. Así, ser niño en nuestra provincia no asegura la igualdad de derechos y oportunidades, al contrario, estas condiciones profundizan la desigualdad”, planteó Sánchez.
El secretario general de la CTA advirtió que lo que aplica el gobierno “son políticas focalizadas y éstas son paliativas, pero nunca acarrean la solución definitiva al problema de fondo”.
Además insistió que la seccional Paraná plantea llevar, al igual que la CTA nacional, “una fuerte política pero en este sentido. Si esto no se aplica será difícil avanzar en una solución definitiva al flagelo”.
Algunos datos para tener en cuenta:
* En Argentina el 50 por ciento de los niños y niñas menores de 18 años viven en hogares pobres o indigentes y por ello tienen negado el pleno ejercicio de sus derechos. El de no trabajar y el de la educación son dos de ellos.
* En el mundo 250 millones de niños y niñas realizan alguna actividad laboral y la mayoría de ellos no asiste a la escuela.
* En Argentina casi dos millones de niños y niñas entre cinco y 14 años realiza alguna actividad laboral ayudando al sostén del hogar, esta cifra incluye a los que realizan actividades domésticas en la casa cuando los mayores no están, especialmente las niñas y si bien la mayoría asiste a la escuela, están en riesgo de exclusión educativa.
* En las actividades productivas la mayor cantidad de niños/as trabajan en actividades agrícolas.
* El trabajo infantil está mayoritariamente "invisibilizado", especialmente el que realizan las niñas.
* La mayoría de los/as adolescentes que trabaja lo hace en la economía informal y sin que sean respetados sus derechos laborales.
* El 20 por ciento de los niños/as en edad escolar están afectados por la "exclusión educativa" (ingreso tardío, repitencia, sobreedad, abandono).
* El 50 por ciento de la población infantil entre tres y cinco años no concurre al jardín de Infantes.
* La inmensa mayoría de niños/as entre cero y dos años no recibe atención educativa del estado.
Esta investigación fue elaborada por Instituto de Investigaciones "Marina Vilte", basado en datos del Instituto nacional de estadísticas y censo (Indec) y Campaña global de acción contra la pobreza de Argentina.
Fuente: AIM Digital de Paraná, Entre Ríos
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