Puja redistributiva
Estatales y docentes entrerrianos marcharon por salarios dignos
Viernes 11 de julio de 2008, por Corresponsalía Entre Ríos *

La Asociación Trabajadores del Estado (ATE-CTA) y la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer-CTA) realizaron ayer una marcha provincial en la que exigieron una justa distribución de la riqueza y anunciaron que pararán por 72 horas en la última semana de julio.

Luego de la marcha que ambos gremios realizaron a Casa de Gobierno, donde tuvo lugar un acto en el que en forma unánime se reclamó mejoras salariales con la consigna de la CTA Entre Ríos “Por una justa distribución de la riqueza”, que amparó los reclamos y reivindicaciones sectoriales. Allí se anunció que realizarán un paro de 72 horas el 28, 29 y 30 de julio. La novedad, arrancó a la manifestación una cerrada ovación y el clásico “unidad de los trabajadores, y al que no les gusta, se jode, se jode”.

El entusiasmo volvió a expresarse cuando el secretario adjunto de ATE, José Galarraga, afirmó: “Aquí, en esta plaza, estamos más de 5.000 trabajadores” y cuando la secretaria de Prensa de Agmer, Celia Toobe, confirmó: “El 97% de adhesión al paro en toda la provincia”.

Delegaciones de María Grande, Federal, Villaguay, Gualeguaychú, Concordia, Gualeguay, Diamante, Nogoyá, Victoria, San Jaime de la Frontera e Islas, entre otras ciudades y localidades entrerrianas según pudo leerse en los carteles identificatorios, se congregaron en el centro cívico de la ciudad para participar de la manifestación.

Luego de cantar el Himno Nacional, el secretario general de CTA Entre Ríos, Oscar Muntes, leyó el documento de la CTA Entre Ríos que demandó “una política integral de distribución de la riqueza, que aborde además otras problemáticas, como el desempleo, el trabajo en negro o informal y un acuerdo que beneficie a quienes perciben menos que el salario mínimo”.

También expresó la necesidad de que el Gobierno convoque al Consejo del Salario, instrumento de concertación que “debería funcionar regularmente a través de distintas comisiones y no limitarse a una mera homologación de acuerdos negociados por fuera de ese ámbito”.

La Central entrerriana dejó en claro que la demanda que enarbola no se limita a la recomposición salarial de los trabajadores: “Sino que seguimos insistiendo en que, sin la universalización del salario de 100 pesos por hijo para todos los menores de 18 años, hijos de desocupados y trabajadores no registrados no se podrá hablar de igualdad de oportunidades para niños y jóvenes; y que es imperioso cumplir con el 82% móvil para los jubilados”.

“Estamos convencidos –sostiene el documento- de que sólo es posible garantizar justicia social con libertad y democracia sindical. Por lo que demandamos ya el otorgamiento de nuestra personería gremial como central de trabajadores”.

El engaño

José Galarraga, destacó la presencia en la plaza de docentes, judiciales y estatales: “Acá estamos, trabajadores provinciales, municipales y nacionales con la conciencia de una clase que tiene en común el mismo patrón y el mismo compromiso de hacer del Estado una herramienta a favor del pueblo, porque somos parte activa, como trabajadores y como pueblo, por eso nos sentimos con pleno derecho a discutir y a decir qué Estado queremos”.

“Nos engañan –afirmó el dirigente- cuando dicen que es mucho el gasto en salario. Primero, porque no gastan, sólo cumplen con la obligación indelegable que les otorga la Constitución de dar salud, educación, atender a la minoridad, la previsión, como tantas otras tareas que el Estado debe cumplir. Y nos engañan porque no hay salud, ni minoridad, ni educación, ni seguridad social, ni previsión, ni nada de lo que debe hacer el Estado sin los trabajadores”.

Subrayó la injusticia de la precariedad en el propio Estado: “No es justo que quien tenga que dar el ejemplo tenga trabajadores en precariedad, sin seguridad social y con salarios indignos”, dijo. Al tiempo que acusó de “inmoral” a la propaganda del Gobierno, que exhibe como logro “el crecimiento económico y el aumento de la recaudación fiscal, cuando al mismo tiempo expulsa a los trabajadores a padecer pobreza y condena a parte de nuestro pueblo a padecer hambre en la Argentina de la vaca y el trigo”.

Prohibido rendirse

El secretario general de Agmer, Sergio Elizar, encargado del discurso de cierre del acto, destacó: “Fuimos previsores los trabajadores de la educación en el mes de marzo cuando aceptamos una propuesta salarial que declaramos insuficiente, pero diciendo que no queríamos una propuesta anual, sin que en tres meses había que reabrir la discusión de una política de recomposición de nuestro salario”.

La escalada de precios desatada en los últimos meses confirmó aquella previsión. “A nadie escapa hoy que el proceso inflacionario va esmerilando las conquistas que con mucha lucha y mucho esfuerzo vamos consiguiendo los trabajadores; un proceso inflacionario que va limando el poder adquisitivo de los trabajadores al mismo ritmo de la especulación de determinados sectores económicos que incrementan el costo de la canasta alimentaria”, subrayó.

En ese punto, el titular del gremio docente criticó las “cifras mentirosas” que difunde el Indec y manifestó: “Los trabajadores sabemos que cada punto de inflación implica la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores, que con cada punto de la inflación miles y miles de hogares argentinos caen bajo la línea de pobreza. Hay una derecha económica y política de este país, que está diciendo que la resolución de la inflación y los problemas sociales vuelven a ser el enfriamiento de la economía, que es necesario más libertad de mercado, que es necesario contraer el gasto público, las mismas recetas que en los 90 llevaron a achicar el Estado, a convertirlo en un Estado débil”.

En cuanto a las demandas de los docentes, que se expresaron en el Congreso de Agmer que dispuso el plan de acción para el mes de julio Elizar remarcó: “Vamos a seguir peleando por una recomposición de nuestro salario básico y la eliminación de los códigos en negro. Porque salario básico significa también recomponer nuestro salario con impacto sobre los haberes de nuestros compañeros jubilados”.

En el mismo sentido, afirmó que la discusión salarial debe tender a corregir distorsiones en el escalafón. Así, mencionó a los directivos “que tienen un salario que nada tiene que ver con la responsabilidad institucional de la que se hacen cargo”; y a quienes “poseen un salario que nada tiene que ver con la jornada laboral que cumplen”, entre quienes mencionó a las docentes de escuelas de jornada completa, preceptores y bibliotecarios.

Finalmente, Elizar destacó: “Tenemos que pelear por un salario que nos permita recomponer nuestro poder adquisitivo. Esa es la lucha en la que estamos. Pero también nuestra bandera es la defensa de la escuela pública y el derecho social a la educación. No vamos a parar hasta que no haya escuelas dignas y hasta que todos los chicos de Entre Ríos puedan concurrir a la escuela”.

En el cierre del acto se recordó a Carlos Fuentealba: “Hace un año esta misma plaza nos convocaba en un solo grito, multiplicado en todas las plazas del país, pidiendo juicio y castigo a los responsables de la muerte del compañero Carlos Fuentealba. Y el clamor de la sociedad argentina, ese día, el 4 de abril, fue un nunca más a la represión y la muerte como respuesta del Estado a la protesta social”, expresó Elizar. Y agregó: “Este 8 de julio, la Justicia argentina condenó a prisión perpetua al brazo ejecutor, al asesino de nuestro compañero. Pero vamos a ir por más, con los compañeros trabajadores de la educación y el conjunto de la sociedad argentina, vamos a estar impulsando la causa Fuentealba 2, porque nosotros sabemos que el responsable intelectual y político del asesinato es el ex gobernador Jorge Sobisch”.

Al grito unánime de “¡Carlos Fuentealba, Presente!”, finalizó el acto y comenzó la desconcentración.

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