Por las provincias
La Córdoba paradojal
Viernes 1ro de agosto de 2008, por Tabaré Alvarez *

La provincia de Córdoba es rica en matices y en historia. Pase y vea cómo nos zambullimos en ella a través de hombres y mujeres de la CTA.

El que habla es Guido Dreizik. “Hay expectativas apoyadas en la historia, que son desmesuradas o al menos no reconocen la realidad actual. Lo que veo: Córdoba tiene una historia -que, Pipón (Giuliani) suele decirlo como la Córdoba paradojal. La Córdoba del Cordobazo, pero también del Golpe del 55. Nosotros, desde las organizaciones sindicales, nos referenciamos en el Cordobazo. Sí, cierto, pero también te tenés que referenciar en algunas agachadas pesadas que hubo.

Al movimiento obrero de Córdoba, el primer golpe se lo da Perón. Es durante el gobierno de Perón cuando ocurre el golpe de Estado en Córdoba -salvo que alguien piense que Perón no sabía que lo iban a derrocar a Obregón Cano y a Atilio López. Puede que al viejo le hayan vendido otra cosa, pero a mí me cuesta creer que Perón no apoyó el derrocamiento de Obregón Cano y Atilio López. Si no lo apoyó, al menos dijo “yo no lo ví”. Y eso sucedió. Acá el Navarrazo existió"

Es Guido Dreizik, Secretario de Organización de la CTA. Así habla. Pasión y sangre. O hacerse cargo y decir “mirá lo que quedó”. Estamos en el Cispren, ya es noche sobre ciudad Córdoba. Del otro lado de la calle, los Shooping y los jóvenes, los pibes, que si uno los sentara a la mesa a escuchar este pasado… ¿en qué bando tocaba ese Atilio?

Bueno. Es el comienzo del viaje, un viaje sobre ideas, sobre acontecimientos y memorias inevitables.

“Repito: el General, sino lo apoyó el golpe, al menos dijo “yo no lo ví”. Y eso sucedió. Acá el Navarrazo existió. No es una formulación. Un jefe de policía en el año 74, con Perón vivo, derroca al gobernador Obregón Cano y a su vice, Atilio López, que fuera secretario general de la CGT con Agustín Tosco como adjunto. Atilio que era el emblema del movimiento obrero, llegando al gobierno provincial, eso era fuerte. A esa figura ahora olvidada. Sí, Navarrazo y tras cartón, el 16 de septiembre del 74 la Triple asesina a Atilio López, en Buenos Aires.

Yo creo que en la destrucción del Estado en la Argentina, a Córdoba le toca una parte importante.

Ese proceso de desindustrialización, se llevó la historia de Córdoba. Porque los años 70 fueron la expresión del acumulado histórico. Siempre decíamos que en Córdoba hay obreros radicales. En la clase obrera, había muchos radicales. Con la experiencia colectiva positiva en el radicalismo. Siempre decimos que el movimiento obrero en Argentina es peronista porque hizo su mayor expresión de poder en el peronismo, no la máxima que tendría que haber hecho. Sí que hizo expresión la máxima, la hizo en el Peronismo.

Bueno, la dictadura se enseñoreó en todo el país. La dictadura hizo destrozos en todo el país. Pero la combinación de dictadura militar, iglesia y empresariado, como en Córdoba…la complicidad… Primatesta es de Córdoba, Menéndez es de Córdoba y la Fundación Mediterránea es la que gobierna durante el menemismo. Es una combinación nefasta. Es, probablemente, la combinación ideal para destruir una Nación. Sumale que el Comando Libertadores de América tiene en Córdoba su grupo fundante, que luego se incorpora a la Triple A.

Y los empresarios como Fulvio Pagani, Roggio y Urquía son emblemáticos. Y Cavallo, como hombre de la Fundación Mediterránea. Entonces este cóctel es como que se ha ensañado con la provincia. Pero porque el acumulado histórico era también potencialmente muy fuerte. Y no lo podían dejar en pié. El golpe fue para destruir el movimiento obrero. Y nos dieron, he. Nos dieron jodido"

Es Guido. Pasionario. El pasado, aquel pasado le hace doler hasta donde el alma, profunda, busca olvidos. Y ahí, cuando luego concluye su exposición, pregunta sorprendido ¿dije algo inconveniente? Todo –respondemos- Todo. Que el “viejo miraba para otro lado cuando lo bajaban a Obregón y a Atilio, lo sabemos. Y que ha Atilio lo asesinan las Tres A, lo sabemos. El asunto es decirlo.

“La verdad no se hace de silencios”. Y no, Guido. No.

Recorrida

Local de ATE. Cacho Mengarelli detrás del escritorio nos habla de una ciudad colapsada por las torres que levantan los “sojeros”, prosperidad shoping y barrios privados. Los pobres levantan viviendas sobre basurales, donde no hay agua, ni luz. La especulación inmobiliaria, el no saber que hacer con la guita y el tiempo. La soja corre gente de todos lados, dice Cacho.

Luego Mengarelli nos presenta a “Pecho” Bardach y a Leandro Ramírez, de ANTA. Son los encargados del muestreo, de cómo está trabajando la CTA el territorio. Y de cabeza a la cooperativa de carreros, a ver a Chinina, la jefa. Chinina está sentada entre pilones de basura acomodada. Tiene pocos dientes y una alegría natural. Bajo la mesa hay un pato. Hay perros, niños, compañeros acomodando basura descargada. Chinina nos habla de su padre, de su cultura de “ser carrera de cinco generaciones”.

Seguimos. Bordeamos la Terminal. En la Terminal se nota la mano de los milicos, del Mundial del 78. En alguna autopista que tomamos, también se presiente la mano cultural de los asesinos. ¿Cómo será eso? Pero es así. Uno puede recorrer Buenos Aires y señalar cada escuela levantada durante la dictadura, tiene aire de panóptico, de algo amurallado, ofensivo en su cemento.

Bueno. Camino hacia una cooperativa rural. Maneja “Pecho”. Al costado de la ruta, una casita. Ahí vive Antonio Córdoba. Cooperativista, de ANTA y de CTA. Un hombre de campo, de los de antes. Y cuenta, contará su historia mientras se recorre la pequeña chacra, o muestra hasta con asombro el nuevo invernadero.

Antonio cuenta así:

“Y, nosotros empezamos por la gran desocupación. Nosotros hemos sido peones de productores grandes. Y al abalanzarse la soja, nosotros productores chicos hemos quedado acá haciendo una cooperativa para sobrevivir y hacer la parte hortícola. Porque dentro del cinturón verde, hay cada vez menos verdura. Se está sembrando soja. Y nosotros ahora hemos hecho un grupo de cooperativa.

Y estamos programando que cada grupo tenga un invernadero para tener verduras fuera de temporada, que es más rentable. Tenemos hecho un solo invernadero. Y queremos tener un invernadero para cada grupo. Ahora estamos trabajando parte de cooperativas. Y de ahí, nosotros nos hemos agrupado y dentro de las cooperativas organizamos el ANTA de Córdoba y de la CTA, que es nuestro padrino. Acá tenemos tres hectáreas en total. Cada grupo trabaja en dos o tres hectáreas".

Y Antonio dice: "Antes se podían alquilar mucho campo, pero ahora con esto de la fiebre de la soja, no se puede alquilar. Hemos tenido reuniones. Nosotros estamos a favor de las retenciones a esos grandes. Porque es la única forma que haya un poco de repartición. No que venga del gobierno, si no que nos deje trabajar con más espacio y más tierra sembrada. Uno piensa, esta verdura requiere más mano de obra. No es tan rentable como la soja. Pero la soja no se come y esto se come. Acá nosotros vivimos, comemos estas verduras, tenemos para vivir, para vender".

Otra vez en la casita. Invita mate dulce. Y bueno. Nadie es perfecto. Y Córdoba cuenta como ve este nuevo mundo del “señor soja”.

"Los medios de comunicación ponen todo creyendo que la soja es única en el campo. El problema de la retención de la soja es una cosa. Y el campo es esto. La soja no se come. Esto se come. Esa gente habla de los productores chicos, de 100, 200 hectáreas. ¿Qué seremos nosotros que tenemos dos o tres hectáreas? Y nosotros estamos trabajando con tres hectáreas y somos tres personas. Acá, nosotros en estas tres hectáreas tenemos más fuente de trabajo que una persona que tenga mil hectáreas de soja. Porque en mil hectáreas de soja trabajan solamente dos personas.

Y se lo puedo ejemplificar en dos minutos: porque no trabajan las personas, trabajan máquinas. Una máquina sembradora, para un campo de 100 hectáreas, demora dos días para sembrar, con un solo tipo. Y para cosecharla, una máquina cosechadora, si es vieja, 25 hectáreas por día; si es nueva, hasta 40 hectáreas por día. O sea que en dos días y medio terminó todo. Por eso tiene tiempo de cruzarse en la calle y hacer paro, porque ya no hay fuente de trabajo".

Villa Dolores

Camino de las cumbres. Cumbrecitas. Casi lomo de burros donde los nativos les hacen creer a los turistas que son montañas. Serranías donde se estiran los pueblos en casas cada vez más ampulosas, lujo que deviene de la fiebre sojera. De pronto uno baja y está en el llano. Traslasierra. Villa Dolores es el puente de bajada a los llanos, a San Luis, ese extenso valle que arranca en Catamarca y culmina en Patquía, en La Rioja. Los llanos del Chacho Peñaloza.

Sergio Coria es delegado regional del Cispren y Secretario General de la CTA de Traslasierra. Coria es joven pero ya se comió un infarto hace algo más de un mes. Debe ser por tanta tranquilidad. Nos muestra la ciudad. Prosperidad. Mucho 4x4, negocios de artefactos última generación, consumo. Le decimos que esperábamos ver un pobre.

"Hay muchos. Están empujando a los pobladores históricos de todo el valle. Vienen con títulos de propiedad y a la villa miseria, que la vida es corta. ¿Los sojeros? ¿Y quién sino? Hay litigios, expulsiones y algo donde Villa María es como un límite actual, estamos en otro país. Estos campesinos, con sus ranchitos, criando ganado a monte ralo, son una especie en extinción. O los echan o les ofrecen tanto dinero -que nunca soñaron ni vieron- y venden. Son carne de villa miseria".

Eso nos cuenta Sergio Coria.

Bueno. Es lo que se puede ver y contar en una pasada rápida por Villa Dolores. En síntesis, señores, ha llegado la expansión de la frontera agropecuaria, como la llaman “ellos”.

Rumbo a Río Cuarto, último tramo del recorrido

Estamos con Carlos Alberto Valduvino. Nos dice: "Soy Secretario General de la CTA Río Cuarto. Y Secretario General del Cispren de Río Cuarto y adjunto a nivel provincial. Trabajo en Diario Puntal, con licencia gremial hace un año. ¿Qué es Río Cuarto…? Una ciudad que no tiene industria. La industria es el servicio. Se vive básicamente del comercio y el comercio se mantiene gracias a las localidades vecinas. Acá no tenemos ni fábricas de maquinaras agrícolas ni nada. Entonces, el trabajo pasa todo por empleados de comercio o de servicio.

Pero en Río Cuarto la cifra real, es calentita porque es de las últimas encuestas marcan que: 11.360 riocuartenses están desempleados o subocupados; 17.860 jóvenes están por debajo de la línea de la pobreza. Y 5.000 niños y jóvenes en edad escolar, no están concurriendo a la escuela.

Y agrega: la mitad de los riocuartenses estamos creciendo bajo la línea de pobreza. No es que creció la inseguridad. Creció la desigualdad. Entonces el sistema nos ofrece más policías. Nos ofrece cárceles abiertas, porque de los barrios no nos dejan salir a los chicos. Nosotros, con la CTA, que tenemos trabajos barriales, observamos muy a menudo que nuestros niños y jóvenes terminan en la birra, el pucho o tomando un tetra en la esquina del barrio, porque ni intentan salir al centro porque la policía los para. En el mejor de los casos".

"Es el modelo que tenemos que cambiar", nos dice Valduvino. “Y es lo que nos dicen los compañeros siempre: el verdadero cambio social va a ser cuando los que han sido expulsados del sistema, realmente comiencen a decidir y no que otros decidan por ellos. Esa historia no es contada, así que prolifera en todos lados. Acá en Río Cuarto también”.

Bueno. La crónica se escapa, llega a su fin y los compañeros de la CTA han aportado para poder dar esta somera visión de una provincia que tiene el peso de la historia, de ser centro de país y la paradoja del Cordobazo y antes y después, los golpes militares. Primatesta, Menéndez y Cavallo son apellidos como para tener en cuenta.

Pero vamos a volver a Guido y la incorrección y darnos un fin de fiesta:

Tosco sólo no hizo el Cordobazo

­
Sigue hablando Guido:"Y a Tosco, un poco lo “enfrascaron”, lo han puesto en un altar, se lo recuerda muy poco en términos de lo que él pensaba, del aporte que él hizo. Sus discursos sobre la burocracia, todo eso, es como que ha quedado para algunos. Y también de paso se lo desvirtuó porque una reflexión que sería interesante hacer desde la figura de Tosco…Digo, Tosco hubiera sido lo mismo a pesar de esto que te voy a decir: la base de sustentación de la política de Agustín Tosco eran los trabajadores de Luz y Fuerza, trabajadores del Estado que tenían pleno empleo, que gozaban de la estabilidad laboral. Un abandono de tareas de los trabajadores de Luz y Fuerza no tenía la impronta de la fábrica cerrada al regreso.

El abandono de tareas, a la vuelta seguías laburando en el mismo lugar. Y esto, potenciaba la lucha del sector. La habilidad de Tosco fue saber aprovechar eso y darle perspectiva política a ese activo que no tenía miedo del despido ni a la represalia. Esa es la habilidad del Gringo. Por eso lo de Tosco tiene un valor superlativo. Pero estos elementos, muchos sectores lo han ocultado deliberadamente, creyendo que incorporar esto al debate, lo minimizaba al Gringo Tosco. Era menos importante.

Y me parece que eso nos limita a la hora de pensarlo al “guaso”, que sin duda era un tipo que esto lo sabía, lo ha dicho muchas veces, está escrito. No es que lo digo yo porque soy un crítico de Tosco. Él lo decía. Él decía “muchachos, nosotros tenemos estabilidad laboral. Por lo tanto, nosotros tenemos más obligaciones que los otros compañeros de salir a la calle y luchar en contra de la Dictadura Militar”.

Esta generosidad del Gringo lo hace lo que es. Negar esas condiciones objetivas de su activo, es mentir. Lisa y llanamente. Porque si no, no se entiende qué pasó en el Cordobazo. En la explosión del Cordobazo son tres elementos que se conjugan: Los trabajadores estatales con estabilidad laboral, los estudiantes universitarios del Clínicas y el movimiento obrero industrial que irrumpe. Un cóctel explosivo.

Entonces, el movimiento obrero industrial, cuando sale a la calle, sale a sangre y fuego y sabe que a la vuelta, no está garantizado que el taller esté abierto. Entonces, ¡qué fuerte que fue¡ Ahí empieza a tener, me parece a mí, creo que una lectura que se merecen los compañeros de esa época. Una lectura más sanguínea. Qué es lo que es eso, qué pasó. ¿Cuándo se radicalizó el Cordobazo? Cuando lo matan al compañero Mena.

Esa muerte no hace el Cordobazo. El Cordobazo venía. Se radicalizan, tal vez, algunas acciones. Y al Cordobazo no lo hace Tosco sólo. Lo hace también el movimiento obrero industrial. Lo que le da mucho valor a Tosco es esta capacidad de leer toda esa realidad.

Ahora, es pasado. No te queda nada. Te sacaron el agua y los pescaditos empezamos a boquear. Es otra realidad. Lo que queda, en todo caso, es el folklore de rebeldía. Pero el folklore de rebeldía lleva una cosa de espontánea que hace que no se garanticen las luchas".

Es Guido Dreizik.

recibir ACTA en tu correo electrónico

Piedras 1065 - Ciudad de Buenos Aires - República Argentina

(5411) 4307-6932 - prensa@cta.org.ar - www.cta.org.ar


sitio desarrollado en SPIP y alojado en www.redcta.org.ar