Córdoba: Derechos humanos
Movida cultural en la penitenciaría de San Martín
Lunes 25 de agosto de 2008, por Katy Garcia *

Se llevó a cabo la primera Feria de Arte y Derechos Humanos organizada por hijos, familiares y amigos de los 30 presos políticos fusilados entre marzo y octubre de 1976 en la UP 1 de Córdoba.

Pese al viento frío que no paró de soplar, en el ingreso a la cárcel penitenciaria San Martín, se realizó la primera muestra de arte y derechos humanos, organizada por los hijos y familiares de los militantes populares fusilados en la UP1.

Durante la jornada del sábado hubo títeres, proyección de videos, murgas, danzas folclóricas y tango. Una propaladora recorrió el sector informando sobre el evento. El objetivo central fue alertar a los vecinos sobre el posible destino que el gobierno le dará al predio una vez que concrete el traslado de los presos a otras cárceles.

Las actividades programadas comenzaron a las 11 de la mañana y concluyeron a las 17. Una importante cantidad de visitantes que se renovaba con el correr de las horas recorrió la muestra.

“Pensamos que esta penitenciaria que lleva más de un siglo de existencia y que tiene seis hectáreas debe quedar en pie; no solamente como un espacio de memoria que recuerde a los 30 fusilados, sino que rescate esa historia cotidiana que está en las voces de los habitantes de este barrio. Es necesario abrir esta temática, aunque sabemos que es un trabajo de hormiga. Pero debemos conocer qué piensan los vecinos”, explicó Carolina Vaca Narvaja.

Tiempo atrás, presentaron un proyecto ante diversos organismos oficiales para que se transforme en un lugar de promoción de los derechos humanos donde funcionen centros culturales y talleres de oficios, entre otros emprendimientos. “Creemos que tampoco la solución es vender para construir nuevas cárceles porque nuestros padres lucharon para que hubiera más trabajo y una vida más digna. Creo entonces que los derechos humanos tienen que trabajar en ese sentido”, aclaró.

Constanza De Breuil amplía la idea. “Nuestro proyecto considera que los talleres de mimbrería, carpintería, panadería, cerámica, y demás deben seguir funcionando y abrirlos al barrio. Está bien tener una parte como museo, rescatar la historia, pero básicamente trabajar para adelante”. Mariana Baronetto acota “a nosotros como familiares directos de lo que pasó durante el proceso nos parece que nuestro rol también es trabajar por los derechos humanos en pos de lo que viene”.

En la vereda del penal se ubicaron los stands que mostraban diversos productos artísticos como pinturas, dibujos, cerámicas, fotografías y videos. Los más chicos disfrutaron de los títeres y los mayores pudieron ver dos cortos cinematográficos realizados por el Archivo Provincial de la Memoria. Uno mostró un catálogo de centros clandestinos de detención y el otro denominado Paralelo ’78 daba cuenta de la relación entre fútbol y dictadura. Por la tarde, se regocijaron con la actuación de las murgas de Parche en Parche y la Revuelta murguera.

Facundo, tiene 20 años y participa junto a otros jóvenes en el taller cultural San Martín para niños y adolescentes. Mientras atiende el puesto comenta que “se está rumoreando que el edificio se venderá para negocios inmobiliarios y construir un shopping. Nosotros pensamos que la cárcel debe quedar para el barrio, donde no hay ningún espacio oficial para hacer actividades culturales y es importante que exista”. Desde hace tres años realizan talleres recreativos brindan apoyo escolar gratuito y forman murgas para jóvenes y adultos. Un mural callejero, pintado por ellos ya es parte del paisaje.

Como habitante de la zona opina que es un tema complejo porque “la cárcel está diseñada para 900 internos y hay dos mil. De manera que se violan permanentemente los derechos de los internos. Se dice que el traslado es para mejorar las condiciones de los presos pero también es un problema para los familiares. Hay gente que esta a favor por los motines. Si se hace, el espacio debería quedar para el barrio”.

María Cristina Díaz, ex presa política e hija de Florencio Díaz, dirigente gremial de Sitram –uno de los fusilados- atiende otro de los puestos. Allí explica que están realizando en todo el país un registro sobre la situación socio económica de los ex detenidos por razones políticas. También expone trabajos realizados en las cárceles en aquellos años. “Pretendemos que nos destinen 2500 metros para la memoria. Para exponer y hacer tareas culturales, mostrar materiales, y sembrar árboles. Tenemos entendido que nos darán el espacio de adelante”, afirma. Este proyecto es el que impulsa el Archivo Provincial de la Memoria.

El juicio será en 2009

El secretario adjunto de la CTA y Director de Derechos Humanos de la Municipalidad de Córdoba, Luis Miguel Baronetto, es esposo de Marta González, también asesinada en la UP1. "Vitín" Baronetto, explicó que “esta primera feria que organizan los hijos de los fusilados, familiares y amigos pretende mantener vivo el reclamo de justicia por los fusilados del UP1, una de las causas donde más claramente están identificados los autores inmediatos y mediatos. Porque hay ordenes escritas del general (Juan Bautista) Sasiañ, del entonces Teniente Alsina, de Mones Ruiz y otros que retiraron a los distintos grupos para luego fusilarlos”, recordó. Como se recordará, la causa de la verdad histórica, instruida a fines del 80 y luego suspendida por las leyes de la impunidad, contiene abundante prueba.

“Como afectado directo voy a mantener la impugnación de los miembros de la justicia que hayan sido cómplices, aceptado o tolerado los hechos de aquel momento”. También subrayó que los detenidos “estaban detenidos legalmente, con procesos judiciales y por lo tanto bajo la responsabilidad de autoridades judiciales”, de modo que nadie podía retirar un preso sin que la autoridad judicial “lo autorice o lo tolere, y si no fue así debió promoverse la investigación de la muerte cosa que no hicieron: Otero Álvarez, Puga, Ricardo Aro, ni el defensor Molina”.

Por otra parte y en relación a la preservación del predio en manos del Estado considera que “la memoria no agota la lucha por los derechos humanos vistos solo en la violaciones de la dictadura, sino desde una perspectiva integradora. No haremos nueva memoria si no asumiéramos la responsabilidad de completar la lucha por una sociedad mejor que significa, entre otras cosas, tener políticas de derechos negados a los más pobres que, justamente, son los que se encuentran también en las cárceles”.

En esa línea de análisis afirmó que “denigraríamos la memoria de nuestros muertos si aceptamos el esquema neoliberal que propone arrinconarnos en los lugares de la memoria para conformarnos con espacios, paralelamente al recorte de las jubilaciones, a la negativa de aumentos salariales, la flexibilización y las privatizaciones. Este es un predio del Estado que debe ser mantenido”.

Colaboraron en la realización del evento, distintos colectivos artísticos tales como El hombre amarillo; Taller San Martín; Pablo González; Las siete hornallas; Alberto Ortiz; Soledad Quiroga; el Centro Comunitario Padre Nasser; la Secretaría de dd.hh de la provincia; Luis Gómez; Guido Guidi y los Barriletes de la memoria; Daniela Bártoli; Tiempo Latinoamericano y el Archivo Provincial de la Memoria, entre otros.

Fuente: Prensared, la Agencia de Noticias del Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación de Córdoba (Cispren-CTA)


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Equipo de Comunicación de la CTA Córdoba.

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