Córdoba: Trabajo autogestionado
Cooperativa de Trabajo Caprina Conlara
Jueves 11 de septiembre de 2008, por Corresponsalía Córdoba *

Esta historia comienza en el invierno del año 2004, en la localidad de Conlara, cuando tres campesinos del valle de Traslasierra de la provincia de Córdoba se reúnen para ver como podían salir adelante, juntando ideas.

Y por sobre todo teniendo muchas ganas de no terminar en el intento, había algo en común entre los tres,"criaban chivas". Ellos se juntaban casi todos los fines de semana en la casona de Villa Humberto, en donde los sueños de estos tres compañeros empezaba a tomar forma.

Es así que en el año 2005, Daniel tiene la oportunidad de ser invitado a la capital de Córdoba y en una reunión del Frente Transversal-CTA, donde conoce a Edgardo Depetri que para ellos en ese momento era un compañero totalmente desconocido. El primer encuentro no fue muy sutil, por el contrario hubo un cierto desencuentro, no, no fue fácil.

Pero si hubo una propuesta por parte de Depetri, quién se comprometió a impulsar una ayuda para ese pueblo al cual no lo conocía. Pienso que ahí demostró mucha comprensión para todos aquellos que estaban con ganas de trabajar, trabajar y trabajar.

A su regreso, Daniel llego a Conlara y se volvieron a reunir los tres campesinos y ahí no más se pusieron a trabajar en un proyecto en común al cual los tres sabían hacer, así surge la idea de formar una cooperativa caprina de trabajo.

Como por magia, así se fueron juntando con otros que se dedicaban a la crianza de cabras, y donde muchos ni sabían que era una cooperativa de trabajo, pero buscando información y ayudados por el abogado Marcelo Fanto, fueron aunando fuerzas para formar la Cooperativa de Trabajo Caprina Conlara, Córdoba.

La voluntad

Fue así que fue elegido (quién esto está contando) Daniel Verón como presidente; José Giménez como secretario y Albino "Toro" Sánchez como tesorero. Ahí mismo presentaron al Ministerio de Desarrollo Social un proyecto faraónico para ellos, pero posible de realizar con ellos: un frigorífico y matadero caprino. Después de muchos viajes a Buenos Aires -en muchas ocasiones tenían que vender sus animales para solventar el pasaje-, logran que por parte del Ministerio acepten la idea. Esa idea que ellos tenían, que era el sueño aquel que tuvieron aquellos tres campesinos años atrás.

¡Cuanto esfuerzo y empeño que tuvieron que poner para conseguir los presupuestos¡ Horas en el cyber recabando información y recibiendo presupuestos. Así, luchando por tener la oportunidad, que nunca se la habían dado y que ellos sabían que era la ultima si se les daba.

Para tener una idea del sacrificio que tuvieron que hacer los compañeros, Conlara es considerado como uno de los pueblos más pobres de toda la provincia de Córdoba. Parecía olvidado de Dios. Pero así y todos juntaron fuerzas, pusieron el pecho y sintieron que estando unidos nada ni nadie los podía derrumbar.

Así llega el año 2007 cuando a mediado del año reciben la noticia que el Ministerio había aprobado su proyecto y de esa manera, los compañeros, empezaban a ver que el sueño de aquellos tres campesinos se empezaba a cumplir.

Lo que faltaba llegó un día, cuando llamaron del Ministerio para decirles que la plata estaba depositada en el cuenta bancaria de la cooperativa. Eso fue grande. Nadie lo podía creer parecía que la cara de estos compañeros se les habían desaparecido las arrugas de tanto trabajar bajo el sol, curtidos por sus tristezas, por las amarguras, por no haber tenido nunca la oportunidad de demostrar todos sus conocimientos y por nunca haber sido tenidos en cuenta.

Esto era para todos, la oportunidad de sus vidas, como decía el compañero Toro Sánchez: ahora vamos a demostrar que nosotros podemos hacer algo y que nuestros hijos se van a sentir orgullosos; ahora vamos a tener la posibilidad de no tener que irnos a trabajar a otros lugares dejando a nuestras familias y nuestros ranchos. José Jiménez, un gringo de ojos celeste, dejaba a sus siete hijos y esposa a 15 kilómetros de donde esta ubicada la cooperativa. Y él nos contaba que el solo quería tener la posibilidad de dar a sus hijos lo que sus padres no pudieron darles, inculcándoles que solo el trabajo dignifica y fortalece.

Así llegamos a comienzo de este año en donde los compañeros empiezan a construir ese sueño que ahora es realidad, el frigorífico y matadero caprino saben que serán beneficiadas 22 familias directamente con la faena caprina y otras 20 familias mas en forma indirecta con la cooperativa. Es por eso que las y los compañeros se reúnen y forman la Agrupación Social Cacique Conlay, nombre del cacique de los comechigones que habitó nuestra zona y que dió lugar al nombre de nuestro pueblo.

Agruparse sabiendo que la unión hace la fuerza, conectan una antena de 20 metros de altura con la cual tienen Internet en la cooperativa -algo impensado para estos tiempos y en estos lugares-, además Daniel consigue seis computadoras para que los niños de Conlara puedan estudiar computación y a la vez tienen proyectado que los mayores puedan terminar sus estudios primarios y secundarios. Todo esas actividades en la misma cooperativa y ya han empezado a juntar a otros compañeros (16 en total) para trabajar en los hornos de ladrillos en donde cada uno recibirá el doble de dinero que si trabajara bajo patrón. Otros comenzaran en el mes de septiembre.

A esta altura estamos al día de hoy, y todo lo contado hay que agregarle la huerta orgánica -cuyo nombre es Doña Lola-, que servirá de sustento para la mesa familiar. Partiendo con la base que antes de fin de año el frigorífico y matadero entrarán en funcionamiento, todos han unidos fuerzas y están demostrando que nunca es tarde para empezar.

Un punto aparte es destacar la ayuda recibida por parte de Elba Moyano que siempre creyó y apoyo esta emprendimiento al que muchos, por incomprensión, no creían que esto podría ocurrir. Agradecemos a todos los funcionarios y técnicos del gobierno Nacional que creyeron que a nuestro querido pueblo le debían una oportunidad.

Y la cosa anda. Y pondremos lo mejor que sabemos hacer: trabajar. Por mi parte, gracias dios por haberme traído a Conlara, al pueblo de mi madre y de mi hija, que son motivo para no caer y poner todas mis fuerzas para que vivan con dignidad y alegría.

Fuente: Daniel Andrés Verón, presidente Cooperativa de Trabajo Caprina Conlara Córdoba Ltda.

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