
La intervención y manipulación de datos en el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) no sólo afecta a los índices relacionados con los precios al consumidor, sino que toda la información que produce el organismo está sospechada.
Esta advertencia fue realizada por delegados de la Junta Interna de ATE en el Indec, Marcela Almeida, Raúl Llaneza (encuestador del área industrial) y María Rosa Vera (de logística operativa), quiénes estuvieron en Córdoba impulsando la campaña de un millón de firmas a favor de la normalización del instituto.
Los trabajadores, quienes tomaron amplio protagonismo luego de denunciar la intervención y la “patota” de unos 50 hombres y mujeres que atemoriza (en todos los sentidos) a los empleados, señalaron a La Voz del Interior que los números de precios no son los únicos cuestionados.
“Puede ser que, ahora, la realidad se acomode a sus dibujos y la inflación baje (aunque no tanto para llegar a la pauta del ocho por ciento anual), pero la pobreza e indigencia también están dibujadas y eso ya está”, subraya Almeida, doctora en matemática y ex encargada del IPC Nacional, que fue desplazada en abril de 2007 y hoy está sin tarea asignada en el organismo.
“Aunque digan que no, la crisis mundial ya está repercutiendo en despidos y suspensiones. ¿Quién dice que las cifras que vamos a tener de desocupación o de ingresos son las reales, si está todo intervenido?”, se pregunta y aclara: “El Indec está intervenido en su conjunto. No es sólo el área de precios. Hoy están sospechados todos los indicadores”.
De hecho, desde hace más de un año el organismo ya no difunde la información de la distribución del ingreso, el nivel de pobreza de todo el país (semestral) se publicó sin la información del tercer trimestre de 2007 porque faltaban los datos de Capital Federal y Gran Buenos Aires.
Estos últimos, que representan la mayor parte de la población del país, están, según los delegados de ATE, manejados por gente de la intervención.
“Nos dijeron que el IPC se alteraba para no favorecer a los tenedores de bonos indexados por CER, pero ahora se está sobreestimando el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), así que los favorecemos”, resalta Llaneza.
“Según los cálculos de nuestros técnicos, se sobrevalúa el PIB entre uno y 1,5 punto, ya que el IPC (cuya nueva metodología no se conoce) se utiliza como insumo para deflactar datos”, agrega.
Los pedidos concretos de los trabajadores nucleados en ATE (que realizaron denuncias judiciales por manipulación de datos y ante el INADI por discriminación salarial), es que “se retire la intervención y las 50 personas que forma la patota” y sostienen que, en dos meses, se pueden volver a tener índices confiable. Para atrás dicen que, si bien hay relevamientos y bases de datos, muchos de ellos “no son confiables” y son de difícil reconstrucción.
En la actualidad, el Indec tiene alrededor de 1.600 empleados (unos 350 ingresaron con la actual gestión), de los cuales solo unos 600 son efectivos. El resto, señalan, están contratados o precarizados.
Una delegación de la junta interna de ATE del INDEC estuvo en Córdoba para realizar contactos con compañeros de ATE, CTA y diversas organizaciones populares, en el marco de la campaña para reunir 1 millón de firmas con el objetivo de terminar con la intervención en el organismo.
Los compañeros Raúl Llaneza, encuestador y secretario adjunto ATE INDEC, María Rosa Vera, del área logística y delegada de relaciones institucionales con la CTA de la junta interna, y Marcela Almeida, ex coordinadora del IPC nacional y delegada de ATE, explicaron a los presentes en la sede de ATE Córdoba los alcances de la campaña y la situación que viven los trabajadores en el organismo.
Ya a la mañana la delegación realizó una gran conferencia de prensa donde los periodistas presentes pudieron sacar sus propias conclusiones sobre la intervención al Indec, además de firmar, en su calidad de trabajadores, el petitorio en cuestión.
“El gobierno manipula los índices inflacionarios y persigue a los trabajadores que nos negamos a participar del ‘fraude patriótico’ que propone Guillermo Moreno”, señaló Marcela Almeida.
La delación, que ya estuvo en distintas reuniones en Río Negro, Santa Fe, San Juan y Neuquén –entre otras provincias-, señaló la solidaridad en todo el país que reciben los trabajadores ante la crisis que envuelve al organismo.
“La gente sabe que somos perseguidos y recibimos su solidaridad en cada lugar que nos presentamos. El gobierno nos persigue por ser honestos y querer hacer nuestro trabajo como corresponde”, dijo María Rosa Vera.
Los compañeros explicaron que el manoseo de las cifras del INDEC afecta directamente a los trabajadores porque achica los límites de la discusión salarial a índices inflacionarios más bajos que los reales.
“Pero además también se modifican los índices de pobreza e indigencia. La excusa de que el pago de los bonos en el exterior está atado a la inflación, y que esto justifica que se sienten sobre los números del IPC, es falsa ya que hay otros bonos que están ajustados según el crecimiento del PBI que aumenta en tanto la inflación baja, de forma que lo que se ahorran de pagar por inflación lo terminan pagando por el incremento del PBI. Pero además el gobierno prioriza la deuda externa, en su política de precios, y se olvida que hay una deuda interna mucho más grande y prioritaria con los propios argentinos”, comentó Raúl Llaneza.
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