Megacausa de Campo de Mayo
Sheriff sin oeste
Lunes 20 de octubre de 2008, por Prensa AJB *

La Cámara Federal de San Martín confirmó el procesamiento de Luis Patti por homicidio agravado. El ex subcomisario acumula varias causas por secuestro y torturas. En la de Campo de Mayo, es responsable en al menos siete casos.

Luis Abelardo Patti firma cada uno de los escritos que presenta su defensa como Diputado Nacional, a pesar de que la Cámara Nacional Electoral rechazó -el cuatro de septiembre- un recurso de amparo interpuesto por el ex subcomisario para asumir su banca en la Cámara baja.

Así también está rubricado uno de los últimos que presentó, donde reclama que lo trasladen a Campo de Mayo por "razones humanitarias", ya que según el Sheriff, el camino de llegada al penal de Marcos Paz, donde se encuentra detenido, está "muy feo" y molesta a su mujer que "sufre dolores de espalda".

La justicia no sólo le negó la solicitud, sino que le informó, mediante una resolución de la Cámara Federal de Apelaciones de San Martín, que quedaba confirmado su procesamiento como "partícipe primario responsable del homicidio agravado por alevosía de Gastón Roberto José Gonçalves". caso Gastón

El 24 de marzo de 1976, Gastón Gonçalves, uno de los responsables de la juventud peronista de la zona Escobar-Garín, fue secuestrado por fuerzas de seguridad en la ruta que va hacia Zárate. Durante algunos días nadie supo de él, hasta que el 29 de marzo un nuevo grupo de militantes de la JP es detenido y llevado a Escobar. Allí, mientras son maniatados en un camión celular estacionado en la parte de atrás de la comisaría de esa ciudad, se enteran de que en aquella dependencia también se hallaba Gonçalves. A partir de esa fecha, la historia de Gastón ingresa a ese territorio oscuro, de angustia y ausencia al que fueron exiliadas las vidas de decenas de miles de hombres y mujeres desaparecidos por la dictadura. Veinte años más tarde, a fines de 1996, el Equipo Argentino de Antropología Forense encontró su cuerpo enterrado como NN en el cementerio de Escobar.

La abogada de la agrupación H.I.J.O.S. Rosario, Ana Oberlin, representante legal de los hijos de Gonçalves, explica que en la investigación judicial que tramita en el juzgado federal de San Martín, a cargo del doctor Alberto Suárez Araujo "al menos seis testigos señalan que previo al secuestro de Gastón, Luis Patti tuvo varios encuentros con Gonçalves en los que lo amenazó públicamente". Los testimonios vertidos en el expediente, al que tuvo acceso En Marcha, confirman que Gonçalves "tuvo varios enfrentamientos públicos con Luis Abelardo Patti, quien en ese momento era Suboficial de la policía de la Provincia de Buenos Aires y prestaba servicio en la ciudad de Escobar".

Según relata uno de los testigos "Patti nos increpó que nos dejáramos de joder y de hacer ese tipo de reuniones, que íbamos a terminar mal, diciéndonos en tono amenazante que ya veríamos lo que nos iba a pasar". Tres meses después de aquella advertencia, Gonçalves, su mujer Ana María del Carmen Granada y Orlando Ubiedo fueron secuestrados por policías federales.

En esa oportunidad fueron liberados, producto de las gestiones realizadas por un abogado y el periodista Tilo Wenner -quien también está desaparecido y fue visto por última vez en la comisaría de Escobar-

La responsabilidad en el destino final de Gastón también queda acreditada en la causa con la incorporación de la nómina de policías que revestían en la comisaría de Escobar en esa época, la que obviamente incluye a Patti.

El 19 de agosto, la Cámara Federal de Apelaciones de San Martín, integrada por Narciso Lugones, Jorge Eduardo Barral y Hugo Fosatti resolvió procesar a Patti como "partícipe primario responsable del homicidio agravado por alevosía de Gastón Roberto José Gonçalves".

Cabe recordar que en este caso, Patti ya se encontraba procesado por los delitos de privación ilegal de la libertad y tormentos.

Rugbier que vive

El 16 de septiembre de 1977 a las seis de la tarde, el diputado peronista Diego Muniz Barreto y su secretario Juan José Fernández, se encontraban en una carnicería de Escobar cuando un grupo armado entre los que se distinguió al oficial Luis Patti, irrumpió y se los llevó a la fuerza a la comisaría de la ciudad. Desde allí pudieron enviar algunos mensajes a familiares y allegados. En uno el diputado escribió a su hermana: "Jovita movete rápido, avisale a Joe, nos detuvo el oficial Luis A. Patti".

El 18 de febrero Muniz Barreto y Fernández son trasladados a la Unidad Regional de Tigre y luego a Campo de Mayo. El 7 de marzo del mismo año, el cuerpo de Diego Muniz Barreto apareció sin vida dentro de un automóvil Fiat 128, patente C 675676. El vehículo estaba volcado dentro de un arroyo de mediano cauce, con el cuerpo en su interior, cerca de la localidad de Raíces Oeste, en la provincia de Entre Ríos.

Las primeras noticias daban cuenta de un accidente de tránsito, y así se pretendió instalar el hecho desde las usinas informativas de la dictadura. Pero los diseñadores del accidente no previeron que Juan José Fernández podría sobrevivir para contar la verdad de lo ocurrido. Como en los hechos que inspiraron Operación Masacre, del periodista desaparecido Rodolfo Walsh, hay un sobreviviente.

Fernández tenía apenas 23 años y una fortaleza física que quienes lo conocieron atribuían a su actividad deportiva: era jugador de rugby. Por este motivo, el sedante que les aplicaron los militares antes de meterlos en el automóvil y empujarlos al arroyo para fraguar el accidente, no habría surtido el efecto esperado.

Lo cierto es que Fernández pudo escapar y testimoniar dos veces. Una frente a un escribano y otra ante la Comisión Argentina de Derechos Humanos (CADHU) en el exilio, antes de fallecer lejos del país. Esa declaración -oportunamente certificada-, se convirtió en una pieza clave para la búsqueda de justicia que impulsa la familia Muniz Barreto. Sobre el papelito que el diputado logró enviar desde su cautiverio y que incrimina al Sheriff, el abogado de la familia, Pablo Llonto, explica que Joe "es José Alfredo Martínez de Hoz", amigo de la familia de Muniz Barreto y Ministro de economía de la dictadura.

Juana Muniz Barreto pudo reconstruir junto a sus familiares el derrotero sufrido por su padre, lo que permitió derribar la versión que intentó imponer la dictadura. Juana, cuenta que entre las pruebas más fuertes que implican al ex intendente de Escobar "hay un documento de 1977 donde el nuncio de aquel momento Monseñor Ubaldo Calabresi, dice que recibió la denuncia de que un policía, Luis A. Patti, secuestró a Diego Muniz Barreto". Junto a otra gran cantidad de documentos "esos papeles fueron presentados como prueba por nuestro abogado".

Caso 290

La gigantesca causa Campo de Mayo abarca cientos de casos entre los cuales hasta ahora al menos siete sindican a Patti como responsable de secuestros, torturas y homicidios. Cada caso lleva un número en la megacausa, y la cifra macabra que vuelve a poner al Sheriff como protagonista, es el número 290. Allí aparece la historia de los secuestros de Carlos Daniel Souto, Guillermo y Luis D’Amico y Osvaldo Tomás Ariosti -único sobreviviente del grupo-, quienes pasaron por el centro clandestino de detención que funcionó en Campo de Mayo, y fueron detenidos ilegalmente por Patti.

Osvaldo Ariosti era un militante de la juventud peronista que a mediados de la década del setenta fue detenido por Luis Abelardo Patti, tal cual se desprende de su declaración ofrecida a la justicia en 1984 e incorporada como otro caso en su contra por el juez Suárez Araujo, que lleva adelante las investigaciones de la megacausa Campo de Mayo.

Al igual que un sinnúmero de causas judiciales iniciadas con la llegada de la democracia, la de Ariosti quedó parada con las "leyes de impunidad" de Obediencia Debida y Punto Final, dictadas por el gobierno alfonsinista.

En aquella declaración de 1984, antes de que Patti sea una celebridad como referente de la mano dura, Ariosti cuenta que cuando lo suben al auto no estaba con los ojos vendados y reconoce a dos de sus captores: "Gonzáles y Patti".

La facilidad con que señala los apellidos de sus secuestradores, se explica porque Ariosti había sido miembro de la cooperadora de la comisaría de Escobar y conocía a la gran mayoría de sus policías.

Lo curioso del caso Ariosti es que en la década del noventa se incorpora al Partido de Unidad Federal fundado por Patti. A pesar de que el ex subcomisario pensaba que su copartidario no iba a volver a incriminarlo, sorpresivamente Ariosti falleció en un accidente en octubre de 2007 sin llegar a sentarse frente al juez Suárez Araujo para desdecirse. Por lo que su testimonio sigue vigente y es uno de los más contundentes contra el Sheriff.

Los Wenner

El juez federal de San Martín Alberto Suárez Araujo también procesó al ex subcomisario Luis Patti por la privación ilegal de la libertad y aplicación de torturas contra un periodista de Escobar en 1977. Se trata del caso de Federico Wenner, quien denunció haber sido secuestrado y torturado en la comisaría de Escobar por un grupo de policías encabezado por Patti, en febrero de 1977. Wenner es hermano del director del diario El Actual de Escobar, Tilo Wenner, -secuestrado en esa ciudad el 26 de marzo de 1976 y desaparecido hasta nuestros días-. En su denuncia Federico señala haber estado detenido clandestinamente durante unos 20 días, durante los cuales fue torturado por hombres al mando de Patti.

Su hermano Tilo, a mediados del setenta ya era un conocido periodista de la zona y desde su diario denunció en varias oportunidades los atropellos policiales de la época, actitud que le valió numerosas intimidaciones y amenazas.

Varios testimonios señalan el vínculo de Patti con la desaparición de Tilo. Según la declaración de un testigo incorporado a la causa -del cual haremos reserva de su nombre-, que estuvo trabajando tres años en la imprenta del diario "a fines de 1975 se hace una huelga en la fábrica Ford. Tilo Wenner hace una nota refiriéndose al acontecimiento y a las 14 horas del día posterior aparece un grupo de gente en un colectivo, que se mete al local, rompe todo y hace un desorden total. Él manifiesta que Patti había ido disfrazado de obrero, que le había pegado una cachetada y que él lo reconoció. Al día siguiente, el director del diario, Tilo Wenner, denuncia públicamente el hecho a través del diario".

Otro de los testigos, -que también publicamos con reserva de identidad- declaró: "la familia de Tilo Wenner vivía a una cuadra de la comisaría de Escobar. Tilo era un periodista de la zona. En su diario sacaba permanentemente noticias de la realidad local, que muchas veces le significaba problemas en la comisaría. En su caso, en el momento del golpe militar lo van a buscar y él no estaba, estaba su hermano en el diario, entonces se lo llevan detenido. La consigna era que si no se presentaba Tilo no soltaban a Federico. La cuestión es que Tilo, cuando se entera de la situación se presenta en la comisaría. Liberan a Federico y Tilo Wenner hoy está desaparecido". El último lugar donde se vio con vida fue la comisaría de Escobar.

Fuente: Juan Emilio Basso, Revista En Marcha de la Asociación Judicial Bonaerense (AJB-CTA)


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