
El acto de apertura del 25º Congreso Provincial de Trabajadores de Prensa y Comunicación de Córdoba -Río Cuarto 2008- tuvo una emotividad acorde a la historia transcurrida desde aquel 1984 en que, a poco de finalizada la dictadura, se inició una serie ininterrumpida de encuentros que marcaron un camino de democracia, resistencia y construcción sindical.
El hombre grande con ojos de niño terminó de leer un poema dedicado a la memoria de Felipe Vallese, el primer desaparecido por razones políticas en la Argentina, y el auditorio estalló en un aplauso. Se piantaban también algunas lágrimas cuando Francisco “Pancho” Colombo, escritor y periodista, levantó su celeste mirada de ese texto que hablaba de ángeles y obreros, de memorias y olvidos, de lealtades y traiciones, de fantasía e historia.
Es que no podía ser otro el que pusiera el broche de oro al acto de apertura del 25º Congreso Provincial de Trabajadores de Prensa y Comunicación de Córdoba realizado en el Teatrino de Río Cuarto el viernes pasado, porque Pancho Colombo es arquetipo de la historia viva de este gremio, que en aquel 1984 dio un ejemplo de unidad, al fusionar el Círculo de la Prensa y el Sindicato de Prensa de Córdoba -del que el hombre grande con ojos de niño fue, allá por los 70, secretario general-, y la Asociación de Periodistas de Río Cuarto para que naciera el Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación de Córdoba (Cispren-CTA).
Y junto con el Cispren nació el Congreso, que hoy tiene rango estatutario por haberse convertido, a pura voluntad política y militancia, en la máxima instancia deliberativa del gremio, que junta a debatir, de igual a igual, desde el secretario general hasta un joven estudiante de comunicación.
Dos horas antes, el encargado de la bienvenida fue Carlos Valduvino, titular del Cispren y la CTA Río Cuarto, la misma ciudad que fue sede del 1º Congreso, que en 1984 inició una serie ininterrumpida que trazó una historia de democracia, resistencia y construcción sindical.
Luego de hacer referencia a “aquella historia que comenzó acá cerca, en el Hotel Crillón”, Valduvino habló del contexto actual y los desaparecidos sociales de su ciudad: “A Río Cuarto la conocen por las noticias policiales escandalosas, como el mediatizado Caso Dalmasso, pero también tiene otros crímenes aberrantes impunes, como el de la voladura de la planta piloto de la Universidad Nacional de Río Cuarto, o la aparición de los restos del niño Alejandro Flores, desaparecido hace 17 años; también tiene 5.000 niños y jóvenes en edad escolar que no concurren a los establecimientos educativos, y el 48 por ciento de los empleados en negro o precarizados”.
“Río Cuarto no está exenta de los efectos de la concentración empresarial en la prensa, porque las empresas nacionales no son distintas a los grupos multinacionales, porque el doctor Carlos Gamond (propietario de Puntal de Río Cuarto) no es distinto que Clarín, porque Enrique “Coti” Nosiglia no es distinto que el grupo Vila-Manzano”, manifestó Valduvino antes de invitar al escenario al secretario general del Cispren, Guido Dreizik.
En su alocución, Dreizik destacó que sostener durante todos estos años el Congreso permitió “seguir palmo a palmo la realidad social y política” y elaborar “diagnósticos y propuestas muy certeras en cada etapa”. “Hoy el Congreso anual está dentro del Estatuto y cualquier conducción está obligada a hacerlo, pero durante veinte años no hubo obligación y sin embargo lo mismo se hacía”, valoró.
Asimismo, el titular del Cispren rescató el dibujo que ilustró el afiche del 1º Congreso: “El dibujo de Jericles es una perfecta síntesis de lo que avizorábamos para esta profesión. Discutíamos que se venía la polifuncionalidad, que era un riesgo real que el periodista fuera también fotógrafo o tuviera que hacer todo con una máquina”, lo que hoy “es una realidad”.
Al respecto, afirmó que “los monopolios son el fin de nuestro trabajo” y consideró que “como gremio de prensa tenemos que seguir bregando por una radiodifusión para la democracia, porque es estratégico, porque no hay distribución de la riqueza sino no hay radiodifusión democrática”.
En tal sentido, Dreizik valoró que en la actualidad “los pueblos de América Latina están reclamando y exponiendo a la luz las venas abiertas, de las que habla Eduardo Galeano, para empezar a cicatrizarlas”. En ese contexto, el desafío es “cómo nos organizamos para dirigir la crisis e imponerle a las burguesías cómo deben distribuir la riqueza”. Con ese fin, los trabajadores “debemos discutir con absoluta insolencia” y “disputar la renta a través del salario”, porque “con un mayor salario, menos guita se va a fuera y menos plata va al sistema financiero”. Para esto, es imprescindible la “libertad sindical”, ya que funciona como “un corset para la organización de los trabajadores el mal uso que están haciendo de la personería gremial las burocracias sindicales”.
En ese proceso, la Constituyente Social (convocada para este fin de semana en Jujuy) implica “convocarnos en estado de constitución, de fundación. A este país hay que hacerlo de vuelta, meterle el brazo por la manga y darlo vuelta, porque este modelo de saqueo de la riqueza del país y del valor de la fuerza de trabajo de nuestro pueblo, nos está matando”. Por eso, de la Constituyente “tiene que salir un plan de acción, un programa para poder seguir viviendo en este país”.
Acto seguido, se eligieron las autoridades del 25º Congreso: Carlos Valduvino Presidente, Antonio Muratore (San Francisco) y Franco Gazzolli (Villa María), secretarios. Pero a moción de los asistentes, aprobada por unanimidad, se añadió a dos presidentes honorarios: Francisco Colombo y Francisco Fernández.
“Acepto en homenaje a mis compañeros de Expedición e Intendencia, porque con mucho orgullo he limpiado pisos 32 años en La Voz del Interior”, dijo un emocionado Paco Fernández.
Luego fue invitado el único participante con asistencia perfecta en los Congresos, Juan Carlos Giuliani, quien recordó que la decisión de conformar el Cispren, hace 25 años, tuvo como condición previa “la ética y el desafío de asumirnos como trabajadores”, porque “esto que es la profesión más hermosa del mundo, es un trabajo”.
Secretario general del Cispren desde 1994 a 2005 y actual secretario de Comunicación y Digusión de la CTA nacional, Giuliani señaló que “ese 45 por ciento de trabajadores precarizados, en su gran mayoría en negro, con el modelo sindical que este Gobierno nacional se niega a cambiar, son los desaparecidos sociales de la democracia”. “Si nosotros los excluimos de la organización, les damos un empujón más”, aseguró. En esa línea, reivindicó al “sujeto real de nuestra actividad, sea formal o informal”, porque “para nosotros tiene el mismo valor el movilero de una FM de Jesús María o Bell Ville que el periodista estrella de Cadena 3 o La Voz del Interior”.
“No estamos dispuestos a hacer lo que dicen los popes de la CGT -añadió Giuiliani-, porque no somos lo mismo y por eso estamos en la CTA, con trabajadores activos y pasivos, ocupados o desocupados, formales so precarios, públicos o privados”.
También señaló que “esta democracia anoréxica nos convoca a votar cada dos o cuatro años, mientras los gurúes que mandan al hambre a millones votan todos los días en las bolsas”. Frente a esto, consideró que la Constituyente Social es una convocatoria para “salir del posibilismo. Por eso vamos a Jujuy, porque si esto no cambia de raíz y siguen muriendo viejos y niños y depredando los recursos naturales, de qué futuro estamos hablando”. “Es un crimen que en la Argentina dejemos pasar esta nueva oportunidad histórica que recorre con sus vientos de cambio toda América Latina”, opinó Giuliani.
En cuanto a la actualidad de nuestro gremio, alertó que frente al proceso electoral “los patrones especulan con nuestras diferencias y estiran la negociación paritaria. Para pelear con ellos tenemos que guardar nuestras energías. Guay de la hora en que todos pensemos igual, pero el más alto compromiso lo tenemos con nuestra organización gremial”. Finalmente, instó a “romper el muro del sectarismo y seguir peleando hasta que llegue el día en que nuestros sueños sean la pesadilla de los que nos están matando”.
El final era para Pancho Colombo, pero en su generosidad intelectual lo compartió con Felipe Vallese y con los héroes trabajadores de tantos octubres: “Porque octubre es la revolución, ese sueño que comenzó en 1918 y aportó veinte millones de hijos para derrotar al nazismo, octubre son los obreros masacrados de la metalúrgica Vasena, octubre es aquel peronismo que yo vi nacer cuando era niño”.
Fuente: Prensared, la AGencia de Noticias del Círculo sindical de la Prensa y la Comunicación de Córdoba (Cispren-CTA)
Corresponsalía Córdoba
recibir ACTA en tu correo electrónico
Piedras 1065 - Ciudad de Buenos Aires - República Argentina
(5411) 4307-6932 - prensa@cta.org.ar - www.cta.org.ar
sitio desarrollado en SPIP y alojado en www.redcta.org.ar