No hay salida de la crisis sin políticas de distribución de la riqueza
Viernes 31 de octubre de 2008, por Hugo Yasky *

El encuentro hacia una Constituyente Social en Jujuy ha sido fenomenal. Primero, porque allí ha habido más de seis mil compañeras y compañeros, que han ido desde lugares distantes de toda la geografía del país, con un inmenso esfuerzo físico que representa eso.



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secretario general de la CTA.

Pero uno los vió llenos de alegría, de vibración, emocionados. Y ni que hablar de las decenas de miles de compañeros que se movilizaron en esos días de Jujuy, de la Tupac Amaru, que aportó el grueso de esa multitud, pero también otras organizaciones sociales que amplían el espectro.

Estimo que realmente la Constituyente sobrepasó las mejores expectativas que nosotros teníamos.

La posibilidad de este espacio es la de seguir creciendo porque hasta ahora la CTA es una organización -quizás la única organización- que en términos nacionales puede definir políticas que tienen que ver con los intereses de la clase trabajadora: todo lo que tiene que ver con la lucha por la distribución de la riqueza, el antiimperialismo como práctica militante de los trabajadores y los sectores populares, la lucha que venimos sosteniendo por los derechos humanos, las construcciones sociales y populares y la lucha por los jubilados.

Pero ahora la Constituyente amplifica esto, porque en realidad lo que la Constituyente ya nos muestra como una realidad en construcción es una articulación social que excede los límites de la central de trabajadores, que incorpora una temática que ya abre una especie de plataforma política de los movimientos sociales -no solamente de la clase trabajadora- y que nos permite proyectar -que es un poco lo que quizás resolvamos dentro de un rato cuando nos reunamos- las grandes líneas.

No solamente de un programa, sino de una acción nacional que seguramente va a constituir el piso a partir del cual vamos a construir una meta para nosotros clave, que es avanzar hacia una Constituyente nacional que tenga la posibilidad de definir una nueva conformación para el poder de la clase trabajadora y los sectores populares en la Argentina.

Algunas de las prioridades las vamos a mencionar con toda claridad: la lucha contra la desigualdad, enfrentar el grave problema que significa carecer de políticas distributivas, sobre todo incorporadas a un nuevo modelo distributivo, no solamente lo que tradicionalmente son los límites de la puja salarial, los que tenemos convenio, los que están en negro.

Es decir, una visión más abarcativa en términos a construir un nuevo modelo distributivo forma parte de las prioridades. La crisis económica del capitalismo a escala global y las repercusiones que puede generar en nuestros países, sobre todo en América, seguramente van a formar parte también de nuestra agenda.

Acá tendremos que luchar contra los despidos, contra las suspensiones, contra la pérdida de fuentes de trabajo, pero también luchar para cerrarle el paso al intento que van a hacer los sectores de poder, y sobre todo aquellos que forman parte orgánicamente de los grupos hegemónicos en la economía, que van a intentar imponer otra vez las viejas recetas ortodoxas, consistentes en recortes de los presupuestos sociales, eliminación de puestos de trabajo, achatar la demanda salarial y por lo tanto enfriar la economía.

Es decir, ese esquema clásico de la ortodoxia que hoy ya están tratando de imponer en muchos países. Incluso en el nuestro ya empieza el despido. Eso también forma parte de la agenda.

Otro tema que estuvo en las prioridades, es el que fuimos a expresar hace unos días en Santa Cruz de la Sierra, en un acto de respaldo ahí en el epicentro del movimiento de la reacción boliviana y del separatismo, el respaldo a Evo Morales, el respaldo al proceso de transformación y movilización de los campesinos, pueblos originarios y trabajadores.

Fortalecer la unidad latinoamericana de los que estamos luchando por la transformación social, sean campesinos, pueblos originarios, trabajadores o sectores de clase media, es otro de los objetivos y los puntos de la agenda en este momento.

En una medida clave va a haber unidad y va a haber un bloque político de los gobiernos latinoamericanos, si hay capacidad de los sectores populares y los movimientos sociales de imponer una agenda que tenga que ver con la transformación social y que priorice la distribución de la riqueza.

Y para eso es clave la capacidad de presión, la capacidad de instalar agenda con la presencia en la calle, con la movilización, con la presión sobre las legislaturas para que haya políticas públicas que reflejen una nueva manera de construir un bloque regional que pueda enfrentar al imperialismo y a sus socios colaterales, como son los grupos europeos, para tratar de construir un camino de salida de esta crisis, que ellos generaron, que sea nacional y popular.

No hay salida de la crisis si no es con políticas nacionales y populares que pongan el eje y el acento en sostener distribución de la riqueza.

Hay consenso mayoritario de empezar a convocar a encuentros hacia la Constituyente en las provincias. En dos planos: va a haber encuentros que vamos a poner nosotros las fechas y el cronograma y hay otros que van a surgir de las luchas. Las luchas contra la inclusión de las empresas multinacionales en el saqueo de los recursos naturales y la minería; la lucha por el agua; la lucha de los pequeños campesinos.

Esa agenda nos va a permitir expandir la presencia de la Constituyente y está relacionada con las luchas que inevitablemente van a surgir en el año próximo, que va a ser un año de intensa confrontación, en términos de modelo económico, social y político en la Argentina y en América Latina también.

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