
El conmemoración del Día de la Industria Automotriz, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE-CTA), la Central de los Trabajadores de la Argentina (CTA) y ex empleados de Industrias Mecánicas del Estado (IME), enviaron una clara señal al gobierno para que la Fábrica Militar de Aviones hoy en manos de la multinacional Lockheed vuelva a ser patrimonio nacional.
En un acto realizado el viernes pasado en el Museo de la Industria de Córdoba, las entidades convocantes recordaron a personas y productos que forjaron el desarrollo industrial más pujante del país.
El origen del festejo se remonta a los años cincuenta cuando se firmó el decreto que creaba la Fábrica de Motores y Automotores. Luego le siguió la creación de Industrias Aeronáuticas y Mecánicas del Estado (IAME) que inicia sus actividades en el predio de la Fábrica Militar de Aviones, que venía funcionado desde 1927.
Ante una sala colmada, se proyectó el documental “Las Alas del País”, que narra la historia del polo de desarrollo tecnológico impulsado desde el Estado nacional por Juan Domingo Perón y dirigido por Juan Ignacio San Martín. Los capítulos "Obras y Hombres" recuperan la historia de la Córdoba industrial cuyas ramas metal mecánica y aeronáutica eran ejes centrales.
A la vez, da cuenta de la pugna entre dos proyectos de país antagónicos a lo largo de la historia. Por caso, la Revolución “Libertadora” transforma a IAME en Dirección Nacional de Fábricas e Industrias Aeronáuticas (Dinfia) y crea Industrias Mecánicas del Estado (IME). En 1980, Alfredo Martínez de Hoz, le da el tiro del final. Cuando dominaba el mercado de los utilitarios, la cierra para que ingresen multinacionales.
Juan Ignacio San Martín, de profesión arquitecto, nieto del gobernador y propulsor del desarrollo industrial realizó una semblanza del mentor y ejecutor de la industria aeronáutica y luego automotriz de Córdoba. "Mi abuelo era una persona muy afectuosa y un típico hombre ejecutivo, de acción”, afirmó al comienzo de un relato ameno y muy bien documentado.
El debate posterior definió la necesidad de conformarse como un foro amplio que discuta con los representantes del pueblo el destino de la Fábrica Militar de Aviones, actualmente en posesión de la multinacional estadounidense Lockheed.
Tanto el documental como la disertación de San Martín evocaron momentos de gran esplendor, cuando operarios, técnicos y administrativos sumaban 9.000 voluntades que ponían su fuerza de trabajo para que miles de argentinos tuvieran acceso a automóviles y motocicletas.
Algunos de aquellos vehículos cuyas marcas eran Justicialista, Sedán, rural y camión mediano Instilec, la rural Gauchita, rastrojero Willis, gran sport sin capota, furgoncito Instilec, el famoso Rastrojero diesel, el Sport 1954 con capota desmontable, Sport V8, el tractor Pampa, el tractor Fiat, la moto Puma, veleros y canoas, fueron recordados en el filme, por la inconfundible voz de Carlos D’agostino, locutor del noticiero Sucesos Argentinos.
También se destacó la capacidad de los técnicos y obreros que se especializaban en las escuelas de aprendices y técnicas. Saúl Heredia, uno de los empleados actuales más antiguos rememoró aquellos momentos cuando a los 13 años estudió en la escuela técnica Copérnico y realizó las prácticas en los talleres de la fábrica. “Allí nació mi sentido de pertenencia, mi inicio, y lo que me dio la identidad de trabajador”, expresó. Después vino la lucha y resistencia por mantener la FMA. Hoy dice esperanzado que “no conozco los proyectos, pero es un anhelo de los miles que dejaron su vida que vuelva a ser nuestra”.
Cerró el acto Oscar Mengarelli, secretario General de la CTA quien reivindicó la figura del brigadier San Martín. “Fue un hombre con una capacidad creadora y de gestión impresionante. Luego de recibirse de ingeniero aeronáutico y de doctorarse en Turín vino a Córdoba y además de crear fábricas desarrolló una mano de obra capacitada que posteriormente incentivó al sector privado a venir a Córdoba”.
Agregó además que “fue el Estado y no el sector privado el que industrializó la provincia y pasó de doctoral a industrial”. En esa línea recordó que el colonialismo “mata la identidad, porque la dominación es primero cultural y luego económica y política. Por eso destruyeron el museo y lo vendieron por chatarra”. Convocó a “recrear la gloria por sobre la ignominia” porque –dijo- “no nos han derrotado; salgamos a pelear para reconstruir lo que nos han quitado”.
Pasadas las 22.00, finalizó el encuentro con la decisión de articular acciones para impulsar la reestatización de la FMA.
Adhirieron al homenaje un conjunto de organizaciones sindicales y políticas y pudo observarse la presencia del legislador provincial Enrique Asber; del secretario General del Cispren y de Organización de la CTA, Guido Dreizik; de Miguel "Vitín" Baronetto, secretario Adjunto de la CTA y director de Derechos Humanos de la Municipalidad de Córdoba; Antonio Grosso y Aquiles Gait, doctor honoris causa a los 83 años.
También asistieron el secretario Gremial de ATE Nacional, Oscar de Isasi; Juan Villa de la Dirección de Derechos Humanos de la Provincia; María Teresa Romero, secretaria General de ATE Córdoba y Miguel Rojo, director obrero de los Servicios de Radio y Televisión de la Universidad Nacional de Córdoba y ex secretario General del Cispren, entre otros.
Equipo de Comunicación de la CTA Córdoba.
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